Andares de un proyecto

“Entregar” como una filosofía de trabajo

Publicado el Septiembre 30th, 2010 en Alcance, General por admin

Nuestra filosofía es hacer lo que dijimos que íbamos a hacer. Nuestra filosofía es “nosotros entregamos”. Sin peros, simplemente nosotros entregamos. Entregamos lo que dijimos que entregaríamos. No menos. No de menor calidad. Ni un día después. Lo que pase tras bambalinas es nuestro asunto, no es asunto del cliente, no nos hacemos los mártires. No hacemos que el cliente sufra nuestras carencias o defectos. Para nuestro cliente cada individuo representa la compañía y el desempeño que mostremos es la imagen del desempeño que el tendrá de la compañía. Cuando ellos se llevan una experiencia buena no mencionarán mi nombre, ellos simplemente recomendarán trabajar con nuestra compañía.

Si yo entrego a tiempo está bien, no merezco ninguna medalla porque simplemente me pagan por hacer eso. Ellos no me pagan para ser buena gente ni me pagan por hacer mi mejor esfuerzo… la expectativa que tienen de mí es que entregue lo que me comprometí a entregar.

Estábamos a punto de iniciar un proyecto en la compañía que recién nos acababa de contratar. Se trataba de un experimento, la compañía había recibido referencias de que en México podría encontrar mano de obra barata y con una cultura similar a la de los estadounidenses y teniendo base en la ciudad de Dallas, Texas la compañía podía ver adicionalmente la ventaja de encontrarse a menos de hora y media de la ciudad de Monterrey y en la misma zona horaria.

Así que contrataron desarrolladores de software, ingenieros de calidad, arquitectos y a un servidor como Project Manager. Debo confesar que hasta entonces y por más de 10 años había jugado el rol de Líder de Proyectos y Coordinador de Proyectos, pero nunca había sido totalmente ‘accountable’ (la traducción literal en español es ‘responsable’, pero este término en español no describe totalmente lo que la palabra accountable quiere decir para los Norteamericanos, en pocas palabras accountable quiere decir que ‘tu cabeza rodará si algo sale mal’) del éxito o fracaso de un proyecto. No quiero decir que como Líder de Proyectos no tengas ese nivel de responsabilidad, lo que digo es que en México la estructura predominante en las compañías es Funcional y si bien los Coordinadores, Jefes y Líderes tienen responsabilidad, la verdad es que los Gerentes Funcionales y Directores cargan con más de esa responsabilidad, cosa que no es así en Estados Unidos.

Como sea, estábamos empezando el proyecto y muchos compañeros de Estados Unidos me comentaron lo grande e importante que era ese proyecto pero nunca pensé que sería tan retador. A pocas semanas de haber sido asignados ya nos encontrábamos llenos de trabajo y haciendo esfuerzos más allá de lo posible para alcanzar los objetivos propuestos en el tiempo indicado. Habíamos sufrido un cambio en la arquitectura del sistema cuando ya llevábamos un valor ganado del 50%, de tal forma que mucho trabajo se desperdició (en otro post les compartiré cuál fue la razón de la re-arquitectura). Finalmente, el cliente preguntó si tendríamos completado el alcance para la fecha indicada y, acostumbrado a una filosofía del “no se puede”, esperaba que el Vicepresidente de Tecnología, a sabiendas de todos los esfuerzos que estábamos haciendo, dijera que no veía factible nuestra entrega, se limitó a mencionar la cantidad de retos que nuestro grupo había superado y que estaba seguro que podríamos continuar con esa racha para entregar en la fecha en que prometimos entregar.

Al principio esto me sonó a explotación y pensé que había sido la respuesta incorrecta, después de todo, los gerentes y directores con los que había trabajado antes se conformaban con un “necesito más tiempo”, “necesito más recursos”, “recórtame el alcance del proyecto” o cualquier otra forma de estas tres excusas anteriores. Me dolía la mente de sólo pensar en esa respuesta, pero lo que estaba ocurriendo en mi mente en realidad es que se estaban rompiendo paradigmas… y eso dolía.

No quiero confundirlos diciendo que tenemos que esclavizarnos en el trabajo cuando la culpa no es nuestra, pero afrontémoslo, vivimos en una cultura de esfuerzo mesurado y cualquier cosa que amenace los límites que hemos impuesto se convierte en un enemigo. Creo firmemente en la calidad de vida, en la socialización y en el balance entre trabajo y familia, pero también creo en el esfuerzo, aunque de vez en cuando este tenga que retar nuestros propios límites. Cuando un músculo es llevado al límite de lo que puede cargar, las fibras musculares se rompen y “aprenden” que, si crean una fibra igual de resistente, nuevamente se volverá a romper y entonces “deciden” hacer una fibra más gruesa, una cicatriz abultada de músculo que les permita resistir más peso… eso duele, pero genera un crecimiento del músculo y, por ende, un crecimiento en la capacidad de carga. Al mismo estilo mi mente dolió pero en lugar de pensar en formas para evitar el trabajo empecé a ser creativo para lograr, por medio de la gente, todos los objetivos en el tiempo indicado.

Al final terminamos el proyecto a tiempo. Tuve que negociar diferentes cosas con cada uno de los miembros de mi equipo. Yo era el primero en llegar y nunca me fui de la oficina antes que ellos, me levantaba de mi lugar con frecuencia para ver si podía ayudar en algo al equipo local y tenía llamadas a USA por horas para coordinar esfuerzos con el equipo de allá (estaba virtualmente allá). Iba por la pizza en la noche y por el café en las mañanas, nunca dejé a mi equipo solo… después de todo ellos harían que esa hazaña fuera una realidad.

Si adoptamos esta filosofía de trabajo nuestra reputación como alguien que entrega se incrementa y esto se traduce en más y mejores proyectos, proyectos con mayor complejidad, proyectos de mejores clientes, proyectos para crear productos, servicios o resultados únicos. ¿Cuál es el beneficio de esto? Bueno, si eres una persona que sabe invertir a mediano y largo plazo entonces ya puedes empezar a pensar en los grandes beneficios que esta filosofía puede traer más allá de la satisfacción personal y aumento de nuestra autoestima profesional: Nos hará aspirar a mejores oportunidades de empleo.

Poco después hubo un cambio en la estructura organizacional y la Oficina de Proyectos a la que yo le reportaba fue movida a otra rama de la compañía. Recibí una llamada del Vicepresidente de Tecnología diciéndome que tenía planes de expansión para el equipo de México al grado de cerrar cada posición técnica en USA e India y mover todas las operaciones técnicas a nuestra ciudad.  Pero lo mejor de la llamada fue la oferta que me extendió para ofrecerme quedarme al cargo de todo el grupo y no sólo de un equipo de proyecto. Yo le argumenté que mi especialidad eran los proyectos y que hasta una certificación de PMP tenía, pero que el manejo de gente, comunicaciones  y cuestiones administrativas no era mi fuerte y el sólo dijo, “lo sé, pero tú ‘entregas’, eres un gran líder”.

No importa si estás al cargo de grandes proyectos técnicos o pequeños proyectos administrativos, cuando tu filosofía de vida es “entregar no importando qué”, la imagen que los demás tienen de ti se eleva y todos saben que ese patrón de éxito puede repetirse en futuros proyectos y/o en futuras posiciones de mayor responsabilidad.

Por Fernando Valdez

 
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