Decisiones estúpidas que trastornan vidas

¿Y si te dijera que una mala decisión en tu proyecto puede ser cuestión de vida o muerte? Seguramente pensarías que no es para tanto, que tu proyecto sólo se trata de desarrollar algún sistema de software, editar y publicar un libro o la apertura de un nuevo centro comercial. Pero transformar una vida por una mala decisión está más cerca de lo que piensas, me explico.

Érase una vez un proyecto muy, muy lejano, donde olvidaron aplicar el triángulo de negociación (recursos, características y tiempo) y al cliente le prometieron el clásico proyecto triple B, el resultado obvio fue un proyecto con graves retrasos, los que buscaron recuperar poniendo el cuerpo antes que la mente, es decir, trabajando todas las noches e incluyendo sábados y domingos, en lugar de renegociar los términos del proyecto, ¿te suena conocido?. Al cabo de unos días todo mundo estaba cansado, ojeroso y sin ilusiones… pero orgullosos de haber recuperado mucho del retraso.

Algunas de las tareas pendientes debían realizarse en otra ciudad y a la persona que le tocó realizarlas estaba en tránsito de un lugar a otro cuando la cruda realidad de un pestañeo trastornó su vida, de milagro sobrevivió a ese grave accidente, pero desgraciadamente su vida nunca será igual. Esa noticia sacudió a todo mundo en la empresa, lo triste es que sólo hasta que la práctica de las noches eternas y los fines de semana laborables cobró una víctima, entendimos que estábamos poniendo en riesgo la vida de todos.

En ese tiempo estaba en un proyecto con una situación similar, muchos retrasos en una de las etapas más críticas, optamos por terminar con las jornadas de 7×24 y nos pusimos a pensar qué teníamos que hacer, concluimos que necesitábamos tres cosas

  •     Jornadas largas: Religiosamente iniciamos a las 8 y concluimos a las 22 horas en lugar de trabajar de sol a sol. Encontramos que gracias a esto los errores disminuyeron ya que las tareas que hacíamos en la noche generalmente estaban llenas de errores.
  •    Reuniones de pie: Al iniciar el día hacíamos una reunión de 15 minutos donde todos informaban brevemente su avance, identificando si algún riesgo se convertía en problema para aplicar el plan de contingencia.
  •    Compensaciones por las horas extra.

Esas tres sencillas medidas nos permitieron recuperar muchos de los retrasos, sin poner en riesgo a nadie.

Moraleja…

Resolver los retrasos poniendo el cuerpo antes que la mente puede tener consecuencias fatales, sinceramente espero que nunca te toque comprobarlo en tu proyecto, aún hoy la carga de la culpa es dura para las personas a cargo de ese proyecto. Ese hecho sensibilizó al director para poder negociar las compensaciones por las horas extra, pero nunca me gustó que aprendiéramos esa lección a golpes, habría preferido que fuera por convicción razonada.

Por Mentat

6 Responses to “Decisiones estúpidas que trastornan vidas”

  1. Alfredo M. Says:

    Hola:Saben el texto citado arriba tiene mucha razon yo estuve a punto de tener un accidente por ese tipo de acciones, no es lo ideal solo que a veces njo queda eleccción y en mi caso se deben de combinar las acciones.

  2. RossMary Says:

    Hola:
    Hace tiempo un compañero sufrio el mismo percance, y nuestro CCO lo unico que dijo fue: esto se debe a la mala administración de proyectos, asi que si el tuvo este accidente no fue culpa de nadie mas, sino de su Lider.

  3. Julián Says:

    Tiene mucha razón el bloggero

  4. Pedro Dagio Says:

    Saludos. Pues en lo personal creo que si se tiene que trabajar de 8 a 22 hrs es tambien una mala venta y administración del proyecto, ya que he estado en proyectos con los horarios de jornada normal, 8-18 hrs y se ha logrado la meta. Claro que si hay problematicas diversas que pueden hacer detener o alentar el proyecto, siempre y cuando se notifiquen los riesgos generales por esos puntos, puede ser una forma de presionar a que se mantengan correctos los tiempos.
    Soy nuevo en la administración de proyectos, y me preocupa la no seriedad que le dan los clientes o usuarios lider sobre sus tiempos (ejemplo Televisa), pero hay que sensibilizarlos que el proceso puede fallar o detenerse si los tiempos son muy presionados y así llegar a los tiempos con sobrantes que se puedan manejar para la entrega o liberación. Saludos a todos los lideres.

  5. Ana Says:

    Ufff, impresionante. Y escalofriante. Da qué pensar…

    Estoy de acuerdo con Pedro Dagio. Tampoco una jornada de 8 a 22 es razonable salvo en momentos muy puntuales. No porque no se pueda trabajar durante 12 o 14 horas, aunque obviamente el rendimiento desciende al cabo del tiempo, sino porque descuidar otros aspectos de la vida del equipo genera estrés personal que acaba perjudicando inevitablemente la calidad del trabajo. Se remedia la falta de sueño, tal vez, pero no la falta de tiempo para cosas tan imprescindibles como ocuparse de la gestión básica del hogar, las necesidades básicas de los hijos… Algo tan simple como tener un traje limpio y planchado para el día siguiente puede hacerse enormemente difícil si se mantiene ese horario durante mucho tiempo. Esas cosas a las que no damos importancia perjudican muchísimo nuestra eficacia y nuestra concentración en el trabajo…
    Los sprints a veces son necesarios… pero con moderación.

  6. jose Says:

    es imposible que programes 22 horas al dia, ya que una persona se distrae un 30% del dia, posiblemente programes 22 horas, pero realmente cuanto tiempo estas pensando en tu aplicacion?
    moraleja: si trabajas 22 horas el sanco anda rondando, cuidate

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